Descubre cómo identificar una dieta balanceada, que vaya a la par de tus metas e intereses y deja a un lado los falsos mitos de cómo bajar de peso.

Después de las fiestas de fin de año suelen ganarse unos kilos de más gracias a las apetitosas porciones  de comida y la variedad de sabores que se acostumbran a ver en las mesas. Sin duda alguna representan una gran tentación que se debe disfrutar, al fin y al cabo es una vez al año. Pero al llegar enero es necesario hacer un alto en el camino y decidir bajar lo que se ha ganado, además de expulsar las toxinas  que le hacen mal al cuerpo.

De esta manera, se han creado muchos mitos de lo que es correcto comer y existen ideas sobre la alimentación sana que se da por cierta pero que realmente no lo es. Pues lo normal será que inicies una dieta para bajar de peso acompañada de una buena rutina de ejercicio y el objetivo será convertirla en tu estilo de vida, porque según estudios el 81 por ciento de personas empiezan una rutina de comida saludable y aprovechan planes económicos de gimnasios en Bogotá que lastimosamente acaban dejando con el tiempo. Así que, llevar una vida sana no es fácil. Y la mayoría de las veces la culpa de ello la tienen una serie de mitos, falsas verdades o mentiras interesadas que cambian la percepción por completo.

Por otro lado, desde un punto de vista biológico, la irónica realidad es que estás genéticamente programado para no adelgazar ni con dietas o haciendo esfuerzos físicos en Centros de estética en Hacienda Santa Bárbara. Es un hecho que se remonta a los tiempos en lo que los primeros primates se rascaban la cabeza y mataban mamuts a lanzazos.

Por eso, evolutivamente el cuerpo humano está programado para guardar la mayor cantidad de energía posible para poder anticiparse a una posible escasez de alimentos, lo anterior, como medida de supervivencia. Y siendo bien o mal, la manera principal en la que se almacena energía es en forma de grasa que se localiza en el estómago, en el caso de los hombres y, en las mujeres suele ser en las caderas.

Según lo anteriormente mencionado, en Elena del Mar nos hemos visto en la necesidad de mencionarte algunos mitos en cuanto a rutinas milagrosas y que son publicadas sin rigor.

 

1.- Los carbohidratos engordan

Indudablemente, este tipo de alimento sí engorda, como cualquier otro, pero debes saber que no engordan más por ser. Su valor calórico de hecho es relativamente bajo, aproximadamente de unas 4 kilocalorías por gramo. En comparación, aparecen las grasas que aportan 9 kilocalorías, adicionalmente, se queman selectivamente después de los hidratos.

Cuando decides eliminar los carbohidratos, como se conoce en muchos casos de dietas, debes saber que esto produce cetosis que se trata de una situación metabólica del organismo que se origina por falta de carbohidratos, lo que lleva al cuerpo a obtener energía a partir de las grasas. De esta forma, bajarás de peso, pero si vuelves a comer carbohidrato, lo más probable es que te subas de peso con mayor facilidad, creando la descompensación en tu cuerpo.

Por eso y como ya se ha escuchado en bastantes ocasiones, la clave se encuentra en el equilibrio. Además, los carbohidratos son el nutriente favorito del cerebro, por lo tanto debe ser una comida vital en la dieta y más aún si practicas actividad física en diferentes gimnasios en Bogotá.

 

2.- Separar carbohidratos y proteínas

Un mito que debe ser roto, cuando comes hidratos y proteína por separado vas a engordar igual que si los comieras juntos. Adicionalmente, no existe ningún alimento 100 por ciento puro, es decir, que solo contenga hidratos o que solo contenga proteínas. La gran mayoría es una mezcla de ambas. Lo único 100 por ciento es el agua. Por eso, las legumbres, carne, cereales, frutas y más alimentos son una combinación de micronutrientes que contienen hidratos, proteínas y grasas, lo que significa que será imposible separarlos.

 

3.- Suprimir el azúcar

Nuevamente aparece el concepto de equilibrio, ya que ningún alimento es 100 por ciento malo o bueno, por eso anular la ingesta de azúcar o sustituirlo por endulzantes como la sacarina, suele ser un error habitual. Según estudios realizados en Estados Unidos resaltan que incluso las personas que han sido diagnosticadas con diabetes, no deben prescindir por completo de los azúcares, sino que deben controlar su ingesta.

Entonces, lo importante será la moderación y entender qué cantidad acompaña tus comidas, por ejemplo, una cucharilla de café aporta solo 10 calorías, lo que es insignificante si tu dieta tiene en cuenta las 2000 o 2500 calorías que se deben consumir habitualmente.

 

4.- El agua engorda

El agua no engorda en ninguna de sus formas, maneras de ingerirla o de producirla. Recomendable es tomar dos litros de agua diarios, pero gran parte del agua que ingieres viene incluida en los alimentos como por ejemplo, la fruta. En todo caso, en ningún momento sobrará, así que podrás beber la cantidad de agua que desees, mientras realizas ejercicio en el Centro de estética en Cafam Floresta, llevas a cabo tus actividades laborales o descansas en tu hogar.

Además, el agua no tiene ningún valor calórico y para despejar una duda muy recurrente, no provoca retención de líquidos. Es más si la consumes antes de las comidas te provocará más sensación de saciedad, ocasionando que comas menos.

 

5.- El pan engorda

Ten presente que si deseas adelgazar de manera agresiva, no es necesario que elimines el pan de la dieta, ¿no crees? Pues debes saber que el pan no tiene un aporte calórico tan elevado. Es más, el consumo de pan suele rondar los 150 gramos y según la Organización Mundial de la Salud, el consumo diario recomendado se encuentra entre los 220-250 gramos. Lo que significa que la culpa no es toda del pan.

Entonces, ¿dónde está la trampa? Quizá, en lo que acompaña el pan, lo consumes con salsas, quesos o chorizo lo que si puede significar un aumento importante en los aportes calóricos y que son innecesarios pero en ningún caso malo.

 

6.- Saltarse una comida, especialmente el desayuno

Es lógico, ¿no? Podrías pensar que si comes menos, existirá menos ingesta de calorías, por lo tanto engordarás menos. Pero la verdad, es que no es así ya que se producirá un efecto rebote que te haría aumentar de peso y no entenderás por qué, haciéndote cuestionar tus esfuerzos tanto mentales como físicos, pues no importará cuánto tiempo pases realizando ejercicio y si consultaste los precios de gimnasios en Bogotá, ya que lo que cobrará relevancia es que tu salud desmejorará y terminarás desertando a falta de resultados.

 

7.- Dietas basadas en un solo tipo de alimento

Normal es que escuches que existen dietas como “la dieta del aguacate”, “dieta de la piña”, “dieta de la lechuga”, realmente este tipo de dietas tienen cientos de carencias, porque como ya se ha mencionado en puntos anteriores, no existen alimentos perfectos que reúnan de manera significativa todos los nutrientes necesarios.

En otras palabras, una dieta sana, sea para perder peso o porque tienes como objetivo llevar una vida más sana, tiene que basarse y caracterizarse por un aporte nutritivo equilibrado, promoviendo así, la ingesta de gran variedad de alimentos. Por lo tanto, no te dejes engañar y atrévete a lucir como siempre has soñado y olvídate de que no existirán resultados. En Elena del Mar te presentamos la asesoría de expertos que te guiarán por un camino correcto, además de perfectas instalaciones que te dará gusto visitar.

 

Contáctanos y recupera la figura para que este nuevo año esté lleno de salud y bienestar.